Sensores en Puertas Automáticas, Portones Eléctricos y Talanqueras: El accesorio invisible detrás de la seguridad moderna.

En el fascinante mundo de los automatismos en Colombia hay un participante que rara vez recibe protagonismo, pero sin el cual ningún sistema podría funcionar de forma segura, eficiente ni confiable: Los sensores. Desde edificios corporativos hasta unidades residenciales, parqueaderos, centros logísticos e infraestructura pública, los sistemas de acceso automáticos se han vuelto parte del día a día. Sin embargo, detrás del movimiento preciso de una puerta automática, el cierre seguro de un portón eléctrico o la activación de una talanquera vehicular, los sensores se convierten en el componente silencioso y decisivo que le da acceso a un mundo de nuevas oportunidades.

Sin saberlo los sensores son el núcleo que permite que estos sistemas no solo se muevan, sino que detectan, miden, comunican y les da el criterio (Según la programación) que necesita cada situación: la gran capacidad que tienen para detectar presencia, detenerse ante un riesgo, validar un paso vehicular, identificar una aproximación o coordinar una apertura automática son factores fundamentales y decisivos. En un país donde los proyectos de automatización crecen a gran velocidad, comprender cómo funcionan estos dispositivos es un diferencial fundamental para los integradores, instaladores y los empresarios del mercado que buscan seguridad y tecnología.

En Colombia, donde la automatización de Puertas Automáticas, Portones Eléctricos y Talanqueras está creciendo rápidamente en sectores como la construcción, la logística y la seguridad electrónica, lograr comprender cómo funcionan los sensores y qué tipo de tecnología podemos usar en cada situación puede marcar la diferencia entre una instalación eficiente y una llena de fallos operativos.

En este artículo te vamos a explicar, de forma clara y práctica, qué tipos de sensores manejamos como representantes de BEA Sensors, cuales se utilizan en sistemas de acceso tanto vehicular como peatonal, cómo funcionan, cómo se integran y por qué son clave para el futuro del sector de seguridad presencial y digital en nuestro país.

 

¿Qué es un sensor y por qué estos son esenciales en puertas automáticas, portones eléctricos y talanquera?

En términos sencillos, un sensor es un dispositivo capaz de detectar un cambio físico o ambiental, este puede ser de movimiento, presencia, temperatura o distancia y se puede convertir en una señal eléctrica con el que un sistema de automatismo detecta, interpreta y da la orden de actuar.

En el contexto del control de acceso, los sensores son los encargados de que una puerta automática no cierre sobre un peatón, que un portón eléctrico no aprisione un vehículo y que una talanquera se abra solo cuando el acceso es seguro.

Su función central es traducir el entorno físico en información que el sistema pueda interpretar:

  • Detectar movimiento
  • Medir distancia
  • Verificar si una zona está libre de riesgo
  • Confirmar que el paso se ha completado
  • Coordinar la apertura o cierre
  • Habilitar el paso según reglas de seguridad o control de acceso

Sin sensores, cualquier automatismo sería simplemente una máquina ciega. Con sensores, se convierte en un sistema inteligente capaz de reaccionar en tiempo real.

 

Tipos de sensores más comunes en automatismos

Aunque existen decenas de tipos de sensores, en el ámbito de Puertas Automáticas, Portones Eléctricos y Talanqueras; estos cinco son los más usados y cada uno cumple un papel específico y se elige según la aplicación.

 

Sensores infrarrojos (IR)

Un sensor de infrarrojos activos es, por definición, un sensor que emite luz infrarroja en un área bien definida y que analiza los reflejos que regresan. El análisis de fondo siempre funciona con un fondo (por ejemplo, un sensor difunde luz infrarroja hacia el suelo). En este caso, el sensor ilumina una o más áreas y analiza la energía que regresa. La detección se activa si hay alguna diferencia significativa cuando se compara con la imagen original.

Esta tecnología, que es muy sensible, es el mejor método para la detección de personas y objetos estáticos cerca de una puerta. También se combina a menudo con un sensor de radar, con el fin de proporcionar la mejor opción para la apertura de puertas (radar) y la protección de personas y objetos (infrarrojos), utilizando un único dispositivo.

  • Ventajas: económicos, rápidos, fáciles de instalar.
  • Aplicaciones: detección de paso, anti aplastamiento, activación automática.

Ejemplo práctico: en un centro comercial en Bogotá, los sensores IR instalados sobre una puerta corredera evitan que se cierre si alguien pasa lentamente con un coche de bebé o una silla de ruedas.

Sensores de Radar

La tecnología radar, también llamada tecnología de microondas, se basa en el efecto Doppler:

El sensor de radar emite continuamente microondas con una cierta frecuencia y en un área definida. Estas microondas se vuelven a reflejar al sensor por todos los objetos presentes en su entorno.

Si los objetos en el área no se mueven, las microondas vuelven al sensor con la misma frecuencia. Una vez que se produce un movimiento en el campo de detección, las microondas vuelven al sensor con una frecuencia diferente, y esto se traduce en una detección.

Además, esta tecnología puede distinguir entre un movimiento de aproximación (frecuencia más alta) y un movimiento de alejamiento (frecuencia más baja), permitiendo que el sensor solo abra la puerta para un objetivo que se aproxima. Esta función, conocida como “dirección de detección/unidireccionalidad”, reduce los ciclos de apertura de la puerta y genera un ahorro de energía.

Con los años, la tecnología de radar se ha convertido en la opción ideal para la detección de personas y objetos en movimiento en un área bien definida.

  • Ventajas: mayor cobertura y detección incluso en condiciones de baja luz.
  • Aplicaciones: apertura automática de puertas en aeropuertos, hospitales o zonas industriales.

Ejemplo práctico: En clínicas y laboratorios colombianos, los sensores de microondas permiten el ingreso sin contacto, algo muy valorado desde la pandemia.

 

Sensores láser

La tecnología LÁSER funciona de acuerdo con el principio de time of flight (tiempo de vuelo). El sensor envía un intenso impulso de luz en una dirección definida y mide el tiempo que la señal tarda en regresar. Como la velocidad de la luz es un valor constante (aproximadamente 300.000 km/s), este tiempo es directamente proporcional a la distancia entre el sensor y el primer objeto que el impulso de luz encuentra.

Como resultado de ello, y mediante el envío de múltiples haces en múltiples direcciones (2D o 3D), el sensor es capaz de conocer la posición exacta de cualquier objeto en su zona de detección en un momento dado.

Mediante el análisis de esta información durante un período muy corto de tiempo, determinar la forma, la velocidad y la dirección de cualquier objeto es algo sencillo.

Esta tecnología es el método más preciso y exacto utilizado en los productos BEA y ofrece el nivel más alto de seguridad disponible.

  • Ventajas: alta precisión, excelente para entornos exigentes.
  • Aplicaciones: control de zonas críticas, detección de vehículos en movimiento, seguridad en puertas industriales y talanqueras.

Ejemplo: los sensores LZR de BEA, muy usados en Colombia, permiten detectar un vehículo que se aproxima a una barrera sin necesidad de instalar bucles en el piso.

 

Bucles inductivos

a. Diseño del bucle, b. Campo en situación de reposo, c. Campo en presencia de un objeto

Son cables embebidos en el pavimento que generan un campo electromagnético; cuando un vehículo metálico pasa sobre ellos, el campo se altera y el sistema detecta su presencia.

  • Ventajas: altísima fiabilidad en detección vehicular.
  • Aplicaciones: control de talanqueras, conteo de vehículos, control de tráfico.
  • Ejemplo: en muchos parqueaderos de Bogotá y Medellín y otras industrias de Colombia, las talanqueras automáticas usan bucles inductivos como los del sensor EVOLOOP de BEA para asegurarse que el vehículo ya pasó antes de cerrar.

 

FMCW - MoWa inside

La tecnología FMCW (Frequency-Modulated Continuous Wave) funciona emitiendo continuamente una señal modulada en frecuencia. El sensor emite una onda cuya frecuencia cambia gradualmente con el tiempo. Cuando esta onda se refleja en un objeto y regresa al sensor, su frecuencia se compara con la de la onda emitida. La diferencia entre ambas, conocida como frecuencia de batido, es directamente proporcional a la distancia entre el sensor y el objeto. La tecnología FMCW proporciona mediciones de distancia muy precisas con actualizaciones continuas de datos, lo que permite al sensor detectar de forma instantánea tanto objetos estáticos como en movimiento.

Al analizar continuamente los cambios de frecuencia a lo largo del tiempo, la tecnología FMCW también puede determinar la velocidad y dirección de un objeto, siendo muy eficaz en aplicaciones que requieren un seguimiento en tiempo real y un posicionamiento preciso.

  • Ventajas: mide la distancia y la velocidad de los objetos que se encuentran en su campo de detección. Al transmitir una onda modulada y medir el cambio de frecuencia de la señal reflejada, puede detectar y clasificar personas y todo tipo de vehículos, ya estén en movimiento o permanezcan inmóviles.
  • Aplicaciones: en muchos peajes a nivel nacional, las talanqueras automáticas usan tecnología como la del sensor EVOLOOP de BEA para asegurarse que el vehículo ya pasó antes de cerrar.

¿Cómo interactúan los sensores con puertas automáticas, portones y talanqueras?

El principio es simple: el sensor detecta, el controlador decide, y el automatismo actúa.

Los sensores son como “sentidos” que envían información a un controlador, el cerebro electrónico que decide qué acción ejecutar.

Ejemplo en una puerta automática peatonal:

  1. El sensor detecta aproximación → envía señal al controlador
  2. El controlador abre la puerta
  3. Sensores infrarrojos monitorean la zona de cierre
  4. Solo cuando la zona está libre, la puerta se cierra

Ejemplo en una talanquera vehicular:

  1. El sensor detecta un vehículo antes de la barrera
  2. El controlador recibe permiso (por sensor + control de acceso)
  3. Talanquera sube
  4. Bucle o láser confirma que el vehículo pasó
  5. Talanquera baja solo cuando el área está 100 % despejada

Ejemplo en un portón eléctrico en un conjunto residencial:

  1. Fotocélulas detectan si alguien está cruzando
  2. El motor detiene el cierre para evitar colisiones
  3. Si hay un sistema RFID, la señal del tag + el sensor habilita la apertura

Es importante aclarar que sin estos pasos, el riesgo operativo sería enorme.

 

Integración en sistemas de acceso vehicular

En accesos vehiculares (Talanqueras, portores corredizos o batientes) los sensores son fundamentales porque las condiciones suelen ser más complejas: movimiento de autos, lluvia, polvo, reflejos de luz y necesidad de alta confiabilidad.

Los sistemas más comunes son:

  • Bucle inductivo + barrera automática: El clásico, y más conocido por confiable.
  • Sensor láser o radar + talanquera: Ideal para evitar obras civiles, ya que no requiere cortes en el piso.
  • Sensores combinados: En accesos de alto tráfico, se usan sensores duales (láser + radar) para aumentar la precisión y la seguridad.

Un ejemplo muy típico es el de los parqueaderos automatizados en centros comerciales o universidades, donde los sensores no solo controlan la apertura de la talanquera, sino que se integran con sistemas RFID y cámaras LPR (reconocimiento de placas) para registrar entradas y salidas en tiempo real.

En Colombia, donde la automatización se aplica en áreas residenciales, parqueaderos, bodegas, centros empresariales, retail y hospitales, la calidad de los sensores es un factor crítico por:

  • Altos niveles de tráfico vehicular y peatonal
  • Condiciones ambientales variables (sol intenso, lluvia, polvo)
  • Necesidad de control de acceso combinado (RFID, facial, lector QR)
  • Requisitos de seguridad en zonas de carga y logística

Los sensores no solo ayudan a proteger vidas, sino también:

  • Reducir mantenimiento
  • Evitar daños en vehículos o instalaciones
  • Integrarse con sistemas de control de acceso avanzados
  • Optimizar el flujo en horas pico

Sensores para puertas automáticas peatonales

Las puertas automáticas son quizás el escenario donde más vemos sensores actuando simultáneamente:

  • Un sensor activa la apertura cuando detecta aproximación.
  • Ese mismo sensor puede monitorear la zona de cierre para evitar accidentes.
  • Nuestros sensores tienen la capacidad de crear zonas de seguridad configurables, ajustando el rango teniendo en cuenta velocidad de apertura y cierre del equipo según la velocidad programada.
  • En entornos hospitalarios o de supermercados, los sensores detectan incluso carritos o camillas.

Las marcas más reconocidas —como Ditec, FACE o BEA— han desarrollado e integrado tecnologías que combinan sensores activos e infrarrojos con equipos de automatismos para garantizar precisión incluso en entornos con alta reflectividad o vidrios templados.

 

Tendencias tecnológicas en sensores

La tendencia actual es clara: los sensores están pasando de ser elementos pasivos a dispositivos inteligentes.

Gracias a la digitalización y la inteligencia artificial, muchos sensores actuales ya incorporan:

  • Procesamiento interno: analizan la escena antes de enviar la señal.
  • Configuración remota: ajuste y configuración de las zonas de cobertura, sensibilidad o modo de detección deseada.
  • Integración con sistemas IoT: comunicación por red o nube, reportando estadísticas de uso y mantenimiento.
  • Autoaprendizaje: capacidad de adaptarse al entorno (por ejemplo, ajustar la sensibilidad según condiciones de luz o tráfico).

En resúmen, esto se traduce en sistemas más seguros y sostenibles, con menor mantenimiento y mayor tiempo de vida útil.

 

Aplicaciones prácticas en el mercado colombiano

El sector de automatismos en Colombia está viviendo una expansión impulsada por la necesidad de control, trazabilidad, eficiencia y seguridad.

Los sensores tienen presencia en múltiples entornos:

  • Conjuntos residenciales: puertas automáticas con sensores infrarrojos o láser para evitar accidentes con residentes o mascotas.
  • Empresas de transporte y logística: talanqueras con bucles o sensores de radar para el control vehicular y conteo de flotas.
  • Hospitales y clínicas: puertas sin contacto con sensores de microondas para mayor higiene.
  • Centros comerciales: integración de sensores en accesos peatonales y vehiculares para optimizar flujo y consumo energético.
  • Infraestructura pública: sistemas inteligentes con sensores láser que mejoran el flujo vehicular y reducen el riesgo de accidentes.

En todos estos casos, el sensor cumple tres funciones fundamentales: proteger al usuario, al integrador y proteger la inversión.

 

Selección de sensores: factores clave

Antes de elegir un sensor, los profesionales del sector deberiamos evaluar:

  1. Tipo de acceso: peatonal, vehicular o mixto.
  2. Ambiente de instalación: interior o intemperie.
  3. Frecuencia de uso: tráfico alto, medio o bajo.
  4. Tipo de automatismo: puerta corredera, batiente, talanquera, torniquete.
  5. Condiciones ambientales: polvo, humedad, temperatura, luz solar directa.
  6. Integración requerida: si debe comunicarse con sistemas de control de acceso, RFID, LPR o software de monitoreo.

Elegir un sensor inadecuado puede derivar en fallos operativos, falsas detecciones o incluso accidentes.

 

Dónde encontrar nuestras soluciones?

- Comercio minorista

En entornos minoristas, los sensores de BEA maximizan la accesibilidad dentro, fuera y a través de las instalaciones. Además, estos sensores contribuyen a proteger a clientes y equipos en estos entornos tan dinámicos.

- Salud

En aplicaciones hospitalarias y sanitarias, las soluciones de BEA desempeñan un papel clave en el cumplimiento de los estrictos requisitos de accesibilidad e higiene.

- Aeropuertos

Debido al inmenso volumen de pasajeros y a los rígidos desafíos de seguridad, los aeropuertos se benefician enormemente de la tecnología de detección.

- Industria

Los procesos industriales se revisan constantemente con el fin de mejorar la productividad y la seguridad. Con los sensores BEA es posible activar, monitorizar y proteger puertas de accionamiento rápido, puertas de muelles y otras puertas industriales en entornos en los que todo se hace con muy deprisa.

 

En definitiva

Los sensores son, sin exagerar, la base invisible de toda automatización moderna en control de accesos.

Sin ellos, las puertas automáticas serían simples mecanismos de movimiento, y las talanqueras, barreras ciegas.

Con ellos, los accesos se vuelven inteligentes, seguros, eficientes y adaptados a las necesidades reales de cada entorno.

En el mercado colombiano, donde la automatización crece de la mano de la construcción, la logística y la seguridad, comprender cómo elegir y aplicar correctamente las tecnologías de sensores es una ventaja competitiva para integradores, instaladores y empresarios del sector.